Las ciclovías más largas de Santiago

Santiago se está llenando de ciclistas que tienen a su disposición más de 280 kilometros de vías exclusivas que permiten el uso cómodo y seguro de bicicletas.

Más de 1 millón de bicicletas transitan por la capital (TVN); muchos de sus usuarios optan por estos vehículos aburridos de las congestiones y de los más de 1,2 millones de autos.

A continuación, algunas de las ciclovías más extensas e importantes de la ciudad.

Por el centro

La primera más larga, está ubicada en una calle muy importante de Santiago, la avenida Libertador Bernardo O’Higgins. La ruta comienza en el bandejón a la altura de metro Moneda y llega hasta la estación de metro Monte Tabor. Recorre tres comunas; Santiago, Estación Central y Maipú.

Ciclovía Santa Isabel

La segunda ciclovía recorre solo la comuna de Santiago, comienza en la calle Brasil con Mapocho, y tiene su límite en Club Hípico de Santiago con avenida Pedro Montt.

Ñuñoa y Providencia

La tercera ruta inicia en Irarrázaval con Antonio Varas, recorre todo Varas y finaliza en la costanera en Andrés Bello.

Ciclovía Arturo Prat

Entre Quinta Normal y Santiago

La cuarta y última con más extensión es la que comienza en el Museo Bellas Artes, en Esmeralda, baja por Rosas (la calle cambia su nombre), llega al fin, doblas por Matucana y finalmente doblas a la izquierda para seguir transitando por Martínez de Rozas hasta Antonio Ebner. La vía recorre dos comunas; Santiago y Quinta Normal.

Ciclovía Avenida Matta

 

Biblioteca Nacional, un lugar de película para la lectura

 

La Biblioteca Nacional es de los lugares más tradicionales si de iniciar una tarde de estudio se trata. Se encuentra ubicada en Libertador Bernardo O’Higgins 651, a solo unos pasos del metro Santa Lucía (Línea 1).

Puerta pesada pero elegante

Lo que podemos ver

Su diseño es colonial y se nota que hay una constante preocupación por mantener el lugar en buen estado, a pesar del paso del tiempo. En el primer piso está la Galería de cristal donde podemos ver diferentes exposiciones también hay una cafetería en el centro del primer piso.

Pero sin duda uno de los lugares más lindos de la biblioteca son sus salones de lectura.

Ubicados en el segundo piso, parecen sacados de película. El ambiente es grato para concentrarse y la gente que escoge este lugar ya sea para estudiar o para la lectura es bien diversa, pero generalmente existen dos tipos de personas que frecuentan el lugar: estudiantes y personas mayores que les gusta leer.

Las sillas son un poco incomodas pero todo es muy bonito

Cuando estás ahí es como si estuvieras en un lugar que no tiene tiempo, un lugar alejado de la sociedad tan acelerada y de la ciudad contaminada. Puedes embarcarte en la lectura y nadie te molestará, el límite es que cierran a las 19:00 horas.

 

Un paraíso de libros en pleno Paseo Bulnes

Entre las variedades que ofrece el comercio del Paseo Bulnes hay un bello lugar para los amantes de la lectura: la Librería del fondo Gonzalo Rojas, que está en la esquina de la calle Tarapacá.

Esta librería fue bautizada en honor al poeta chileno que perteneció a la generación del 1938 el cual aportó con varios premios a la literatura de nuestro país.

Fachada de la Librería del Fondo Gonzalo Rojas, ubicada en el Paseo Bulnes con calle Tarapacá

Un lugar agradable y lleno de colores 

Quizás muchos relacionan la palabra libro con lo aburrido y lo monótono pero este lugar invita a leer. Puede ser por la forma en que están ordenados, las mezclas de colores en sus estantes y vitrinas o lo luminosos del espacio, lo que hace de esta librería un espacio diferente.

Estantes con libros en los cuales a simple vista se puede ver la estética que los caracteriza

Una sección especial 

Dentro de esta librería existe una gran variedad de títulos disponibles para las personas y a precios razonables, entre los más destacados están diferentes libros de política, literatura clásica, libros infantiles y mucha variedad en literatura chilena (en especial, poesía).Sin embargo, creo que lo más destacable, es la oferta de libros ligados a la diversidad sexual de autores chilenos, tales como Gay Gigante y Joven Alocada, entre otros.

Cómo llegar 

Para visitar este espacio, acá van los datos para llegar y su ubicación. ¡Todos invitados a conocer este interesante lugar!

Violeta es arte y cultura para todos

El museo dedicado a la artista folclórica chilena Violeta Parra,, inaugurado el 4 de Octubre de 2014, concreta un homenaje que reúne su obra y protege el legado cultural e histórico de nuestro país.

Con apenas tres años de existencia, la invitación a sus talleres e instalaciones es parte del ambiente propio del museo.

Mosaico que acompaña la entrada al museo.

La decoración interna y externa del lugar está inspirada totalmente en los gustos y creaciones de la artista, capturando la atención del público e invitando a conocer los trabajos e historias que guarda el museo.

Lienzo que adorna los interiores del museo con pinturas propias de la artista.

Su trabajo

El museo ofrece una galería con trabajos de diferentes áreas como pinturas, tejidos, poemas y canciones que se presentan gratuitamente al público, además de documentales que reúnen conversaciones sobre historias detrás de sus obras, su pasado en Chile, condición política, etc.

Cada cuadro del museo confirma la personalidad de Violeta Parra.

Talleres

No solamente el arte de Violeta Parra está presente en este museo, puesto que también recibe a quienes quieran participar de los talleres que se realizan durante el año.

Los talleres del museo aportan e imprimen el legado de Violeta Parra entre quienes asisten semanalmente.

La Fundación Violeta Parra, propietaria del museo trabaja para atraer y sentar el legado de lo que representa cada trabajo de la artista chilena, los orígenes de su arte fundado en el corazón del campo y sus tradiciones. La importancia de que se conserve esta herencia está explícita por todos los rincones del lugar que invitan a compartir el folclore típico chileno.

Ubicado en av Vicuña Mackenna 37 a pocas cuadras del metro Baquedano, el museo está abierto de martes a domingo con horarios hasta las 18:00 horas. 

Estación Mapocho: un espacio de cultura

Caminando por los barrios del Mercado y la Vega Central, llegué a un lugar donde muchas veces he ido a ver distintos tipos de eventos y exposiciones. El Centro Cultural Estación Mapocho, un recinto que recibe grandes eventos de distintas dimensiones y culturas.

Frontis del Centro Cultural Estación Mapocho.

Ferias

Hace casi tres años llegué al Centro Cultural de Estación Mapocho porque vi en las redes sociales la exposición de la feria Sia, donde iban a estar en el lugar todos los institutos profesionales, centros de formación técnica y universidades, ofreciendo sus servicios ofreciendo las carreras a estudiantes que postularan a la educación superior.

Entrada Centro Cultural Estación Mapocho

Cuando entré al recinto me encontré con muchos pabellones. La exposición era todo un éxito, ya que costaba caminar por la feria puesto que había muchísimas personas interesadas en encontrar el lugar preciso para estudiar lo que siempre pensaron.

Un poco de historia

El recinto es un lugar muy grande, con una cúpula en el medio. Caben más de mil personas y cuenta con espacios divididos para cada sector, incluyendo baño, cafeterías, sala de estar y más.

Para contextualizar un poco, puedo contar que este recinto fue transformado en centro cultural en el año 1991, bajo el gobierno del ex presidente Patricio Alwyn, cuando el país inició el concepto de una nueva cultura y reinversión por el proceso que Chile vivió bajo la dictadura.

Todo esto permitió que en el año 2009 el Centro Cultural ganara el Premio Internacional Reina Sofía, de preservación y conservación del patrimonio y difusión de la cultura. Esto fue considerado internacionalmente, puesto que en el país es conocido este centro por los constantes eventos masivos que exponen al público, conservando la cultura del país y la idea que autoridades tienen para reunir jóvenes en estas instancias de cultura.

El Centro Cultural ha albergado diversos tipos de eventos masivos, tales como ferias de cultura y artesanía, la gran feria FILSA (Feria del libro de Santiago), la feria Sia, eventos tales como Dinosaurios Animatronic, Los Transformes, entre muchos más, que cada mes se exhiben para la libre asistencia de público.

Cúpula del recinto

Para llegar a la Estación Mapocho, se aconseja llegar en Metro hasta la Estación Puente Cal y Canto (Línea 2).

Una visita al Liceo de Aplicación

El Liceo de Aplicación fue fundado el año 1982 por el doctor alemán Jorge Enrique Schneider, su primer rector.

Nació de la mano del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile y su nombre es debido a la aplicación de las nuevas técnicas pedagógicas alemanas en la época, con el fin de la formación de profesores de enseñanza secundaria.

Enrique Schneider, primer Rector del Liceo de Aplicación.

Este establecimiento es de carácter púbico y dependiente de la Municipalidad de Santiago y es considerado uno de los liceos más tradicionales y emblemáticos de Chile. Sus alumnos van de séptimo básico hasta cuarto medio y desde 1916, en sus aulas funciona el Liceo Nocturno Federico Hanssen.

Patio central del establecimiento.

Visita al edificio

El edificio del liceo, ubicado en la Avenida Ricardo Cumming, fue declarado Monumento Histórico y posee 3.102 metros cuadrados de terreno. Sus dependencias están divididas en dos zonas, separadas por la calle Romero, pero unidas por el túnel subterráneo que las conecta sin necesidad de salir al exterior.

Generaciones antiguas

En el establecimiento podemos encontrar dos salas de museo muy importantes para la historia y vida del liceo.

Fetos embalsamados.

Sala Museo Gabinete de Ciencias

Se trabajó junto a la Universidad Católica para rescatar el patrimonio archivista del establecimiento, localizado en esta sala. Un profesor del Liceo junto a cuatro alumnos del colegio desarrollan el Taller de Patrimonio y llevan a cabo una investigación para reconstruir tres casos de estudiantes, detenidos desaparecidos en el periodo de dictadura.

Todos ellos eran militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), y mediante entrevistas a familiares se busca fortalecer el tema de la investigación histórica. El objetivo final es publicar la primera revista con tema histórico del liceo, permitiendo tener un área de profundización de la actualidad con estudiantes.

Mural en el patio.

Sala Museo Archivo Patrimonial

En esta sala se trabaja con el equipo de archivos escolares de la Universidad Católica. En este proyectos se busca ordenar más de 200 objetos que estaban repartidos por diferentes lugares y que dan cuenta de cómo se enseñaban las ciencias a principio del siglo XX en nuestro país.

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Un asiento en blanco

El Estadio Víctor Jara recibió ese nombre durante la administración del ex presidente Ricardo Lagos, dejando atrás su nombre de Estadio Chile. El homenaje permitió recordar al artista popular y cantante folclórico, que fue torturado y asesinado en este recinto durante la dictadura, en 1973.

Letrero que marca el acceso principal, por el Pasaje Manuel Godoy.

Un recorrido

Durante este clima de invierno, donde el crudo frío de la capital causa estragos en las personas en situación de calle, el estadio se convierte en albergue para que la gente se refugie de estas condiciones extremas. Todo esto por iniciativa del Gobierno y la Cruz Roja, lo que hace difícil que cualquier persona pueda entrar al recinto durante esta temporada.

Aun así, Manuel Miranda, encargado del estadio hace más de 10 años, me regala un poco de su tiempo para guiarme en un recorrido y mostrarme los espacios donde Víctor Jara pasó las últimas dos semanas de su vida.

Entrando por la recepción, dirigiéndose hacia la cancha del estadio, se pasa por un pasillo en donde a mitad del recorrido se ubica una puerta que da hacia la calle Unión Latinoamericana.

“Por aquí traían a los detenidos desde la Universidad de Santiago y entraban en fila y aquí en la puerta un milico les pedía el carnet y los metían para adentro… fue ahí cuando un oficial reconoció a Víctor Jara y lo separo de todos los demás” cuenta Manuel. Añade que Víctor fue dejado de pie durante dos días en la puerta donde entraban todos los presos y que ahí mismo era maltratado frente a todos en forma de escarmiento.

Un asiento blanco

Siguiendo el camino hacia la cancha del local, donde se encuentran las tribunas, se logra percibir que todos los asientos están pintados de un verde opaco… excepto uno blanco.

“Después de que lo sacaran de la entrada, lo sentaron aquí junto a los otros detenidos”, explica Manuel.

En este asiento donde fue dejado Víctor Jara junto a otros detenidos.

Miranda señala que el estadio es patrimonio nacional, por lo que son pocos los cambios que se le pueden hacer. Aun así, se pintaron gran parte de sus instalaciones e incluso se le hicieron murales a Jara en honor a su memoria.

Tribunas y mural en memoria de Jara

El camarín

Finalmente llegamos al camarín número cuatro. El lugar era pequeño, donde no cabían mas de cinco personas. Manuel me señala unos agujeros que se encontraban en el piso: quedaron marcados por las camas de tortura que se instalaron en la época de dictadura.

Fue aquí donde Víctor fue torturado y acribillado con cerca de 40 balazos que terminaron con su canto y vida.

La puerta del camarín numero cuatro.

El encargado me dice una y otra vez que todo lo que me cuenta son los mismos testimonios de la gente que vivió todo esto en carne y hueso, repetidos en múltiples homenajes y conmemoraciones que hace el recinto en el natalicio de Jara (28 de septiembre) o durante los 11 de septiembre. En esas ocasiones llegan numerosas personas que también estuvieron en este estadio en ese tiempo y que pasaron con Víctor sus últimos días de vida.

A un corte de lo clásico

El Barrio Yungay pertenece al casco histórico de la capital. Con edificaciones construidas desde siglo XIX, su estilo europeo clásico enamora a cualquier transeúnte que visite sus avenidas.

Sin embargo, la arquitectura no es tan importante como la gente que la ocupa. Y esto se refleja especialmente en lo que se vive en la esquina de Compañía de Jesús con Libertad, donde la cultura del viejo continente se une con la historia chilena.

Estamos hablando de la Peluquería Francesa.

Parte del edificio es ocupado por el Boulevard Lavaud.

Peluquería y restaurante

La peluquería comparte el edificio con un restaurante, que por cierto se llama Boulevar Lavaud, en recuerdo de los ancestros, me recibe nada más ni nada menos que un… francés. Vestido de traje y corbata en el hall para los asistentes al local, me da la autorización a fotografiar este tan reconocido sitio.

Salones con paredes decoradas de diversos  objetos, fotografías, artículos de dioarios y/o revistas del siglo pasado, el restaurante  se vuelve mágicamente en una ventana al pasado, un verdadero museo de este tradicional barrio capitalino.

No bastándole con sus salones de comida, el recinto cuenta con dos espacios que son simplemente para la contemplación de las personas que disfrutan de las reliquias históricas: El Almacén y el Coleccionista.

Salón del Boulevard Lavaud que lleva el nombre de calle Libertad.

Peluquería Francesa

Siguiendo con el recorrido, no podía faltar obviamente la razón del nombre del lugar: la peluquería.

Es aquí en donde me encuentro con Patricio Salinas, Chef Ejecutivo del restaurante, quien justamente se estaba cortando el cabello y afeitándose la barba.

Patricio, mientras se realizaba el corte, me cuenta que la peluquería funciona desde 1868 y que el restaurante se abre a comienzos del año 2000. “El restaurante lo abre Cristian Lavaud, el cuarto de su generación y dueño del local. El compra el terreno de al lado y lo arregla y después compra el de más atrás y así va formando lo que es el Almacén y el Coleccionista y el salón La Democracia que están ahora”.

Patricio cuenta además, que fue compañero de Cristian desde el colegio y que siempre se ha mantenido relacionado con el local.

Continuando con mi estancia en la peluquería, y con música de The Baseballs de fondo, hablo con Carlos, el jefe de los peluqueros. Cuenta que este lugar es de los pocos en Santiago que mantiene el procedimiento de la barbería clásica, ese de los años 50 y 60: “Ahora está lleno de colombianos y venezolanos que te ponen gel de queratina y simplemente te afeitan con máquina. Aquí te ponemos la crema afeitadora, las toallas calientes y te afeitamos con navaja” dice Carlos.

Procedimiento muy minucioso y relajado, que pude observar mientras Carlos atendía al chef Patricio.

Carlos, en el local de la Peluquería Francesa.

Finalmente, mi visita en la peluquería termina justo cuando Carlos culmina de afeitar a Patricio, quien, con una gran sonrisa y mostrando su afecto en abrazo hacia al barbero, parece haber quedado más que satisfecho con su rasurada.

En tanto, yo me retiro pensando en las ganas de que algún día me saliera barba para poder asistir al local como cliente y poder presumir de mi afeitada al estilo clásico… Algún día será.

La Peluquería Francesa en video:

Teatro Municipal de Santiago: epicentro del arte y la cultura

El Teatro Municipal de Santiago, ubicado entre las calles Agustinas y San Antonio, encanta al público por su majestuosidad y elegancia, brindando por 160 años grandes espectáculos culturales al país. Entre su cartelera continua se pueden encontrar obras, música y bailes.

Este edificio data del año 1857 y fue ideado por el arquitecto Francisco Brunet, quien se inspiró en el estilo neoclásico francés para su estructura y en el romanticismo europeo para su decoración.

El espectáculo que dio vida a sus tablas fue la ópera “Ernani”, del compositor Italiano Giuseppe Verdi. Sin embargo, su historia ha tenido episodios trágicos, marcada por una serie de incendios y terremotos que obligaron a la reconstrucción de gran parte del teatro.

Comparación entre la antigua y actual fachada

El primer incendio ocurrió en 1870, y se cree que la causa fue una falla en el sistema de iluminación a gas de la época. Hubo una gran pérdida tanto en su estructura como en la documentación que estaba en su interior. Lo anterior significó el detrimento de información referente a fechas y nombres de los autores de pinturas y esculturas pertenecientes al teatro, y hasta hoy solo se sabe que muchas de las obras están ahí hace mucho tiempo.

Sectores destacados

Foyer de Agustinas: es el sector de ingreso principal al teatro, que presenta esculturas y adornos que le dan la bienvenida al público. Un detalle que llama la atención de esta área es el nuevo techo implementado para separar los pisos. Anteriormente llegaba hasta el 4º piso en el término de la estructura, pero en una de las diversas remodelaciones se decidió poner un techo en la primera planta, lo que produjo que muchas esculturas que se suspendían en los alrededores del interior quedaran totalmente cubiertas en el salón de arriba.

Estatua decoración Foyer Agustinas

Sala principal: aquí se encuentra el teatro en sí, con el escenario y los asientos para el público, y destaca la belleza de cada detalle.

La audiencia tiene la opción de ubicarse en sectores de platea y galería.

Además están los palcos, que se dividen en dos espacios: el palco presidencial y el palco municipal, especial para las autoridades que asisten a eventos especiales como la gala anual del teatro celebrada el 17 de septiembre.

Además cuenta con una pintura que cubre todo el techo, y culmina con una gran lámpara en el centro como decoración principal.

Sala Arrau: nombrada así en honor al gran pianista nacional Claudio Arrau, antiguamente no tenía uso porque no poseía el techo de base del foyer principal.

En la actualidad es un salón para eventos y fiestas, y también es posible realizar presentaciones de ópera allí.

En este lugar están las estatuas suspendidas, entre las que destacan las imágenes de grandes compositores como Mozart, Verdi y Beethoven, entre otros.

Vista al ingreso de la sala Arrau

Vídeo explicativo

Museo de la Solidaridad Salvador Allende: arte y política

El Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), es un museo de arte moderno y contemporáneo que contiene una de la colecciones de artes más importantes de Latinoamérica, con una selección que incluye más de 2700 trabajos.

El edificio que alberga el museo, es una construcción de 1925 creada por Fernando Valdivieso y Fernando de la Cruz.

Historia

El MSSA se comienza a gestar en el año 1971, cuando los diversos conjuntos artríticos de América y Europa se unen y donan obras de arte para que el gobierno de la Unión Popular, liderado por Salvador Allende, pudiera crear un museo para el pueblo de Chile.

Es entonces que el 17 de mayo de 1972 se el inaugura el museo con base en la unión de los conceptos fraternidad, arte y política.

A lo largo de tiempo y con los diversos procesos políticos que ha vivido nuestro país, el museo ha sufrido cambios:

Museo de la Solidaridad: período desde 1971 a 1973, creación del museo, con la colaboración de artistas de todo el mundo.

Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende (MIRSA): desde 1975 a 1990, durante la dictadura militar el museo se mantuvo en pie como espacio representativo de la resistencia a este oscuro momento de la historia chilena.

Museo de la Solidaridad Salvador Allende: desde 1991 hasta la actualidad, recibe su nombre en motivo del retorno de la democracia a Chile y desde el año 2011 cuenta con la dirección de Claudia Zaldívar.

Muralla que da la bienvenida al MSSA

Museo

El edificio cuenta con 3 pisos, en los cuales se montan las diversas exposiciones con la que cuenta el MSSA, entre ellas, se encuentra un espacio en recuerdo al Presidente socialista Salvador Allende.

En este espacio se pueden apreciar fotos de su gobierno, textos y objetos pertenecientes al gobernador. Además de una instalación la cual emite diversos discursos del mandatario.

Instalación en la que se pueden escuchar discursos de la propia voz del Presidente Salvador Allende.

Acompañando a las diversas exposiciones, el museo cuenta con diversas actividades disponibles para sus asistentes, como charlas, workshops, conversatorios y seminarios, los cuales se encuentran abiertos al público. Para conocer más te dejamos el link con el calendario de actividades disponibles.

Isafahan III, 1968. Del artista Frank Stella, parte de la exposición Utopia & Crisis.

Mira aquí un recorrido por las dependencias del Museo de la Solidaridad Salvador Allende en 1 minuto:

 

 

Datos

  • DirecciónAv. República 475, Santiago, Chile
  • Teléfono: +56 2 2689 8761
  • Horarios: De abril a noviembre; martes a domingo, de 10 a 18 horas.       Diciembre y enero; martes a domingo, de 11 a 19 horas.
  • Cierre de exposiciones: 21 de enero de 2018. El MSSA permanece cerrado durante la última semana de enero, y los meses de febrero y marzo.
  • Precios: Martes a Sábado; $1.000 pesos público general, excepto estudiantes, tercera edad y organizaciones sociales, que tienen entrada liberada.
    Domingo; Gratuito para todo el público.
  • Cómo llegar: EL MSSA tiene acceso a través de la estación de metro República y Toesca. Además cuenta con la posibilidad de estacionar bicicletas y vehículos.