Un paraíso de libros en pleno Paseo Bulnes

Entre las variedades que ofrece el comercio del Paseo Bulnes hay un bello lugar para los amantes de la lectura: la Librería del fondo Gonzalo Rojas, que está en la esquina de la calle Tarapacá.

Esta librería fue bautizada en honor al poeta chileno que perteneció a la generación del 1938 el cual aportó con varios premios a la literatura de nuestro país.

Fachada de la Librería del Fondo Gonzalo Rojas, ubicada en el Paseo Bulnes con calle Tarapacá

Un lugar agradable y lleno de colores 

Quizás muchos relacionan la palabra libro con lo aburrido y lo monótono pero este lugar invita a leer. Puede ser por la forma en que están ordenados, las mezclas de colores en sus estantes y vitrinas o lo luminosos del espacio, lo que hace de esta librería un espacio diferente.

Estantes con libros en los cuales a simple vista se puede ver la estética que los caracteriza

Una sección especial 

Dentro de esta librería existe una gran variedad de títulos disponibles para las personas y a precios razonables, entre los más destacados están diferentes libros de política, literatura clásica, libros infantiles y mucha variedad en literatura chilena (en especial, poesía).Sin embargo, creo que lo más destacable, es la oferta de libros ligados a la diversidad sexual de autores chilenos, tales como Gay Gigante y Joven Alocada, entre otros.

Cómo llegar 

Para visitar este espacio, acá van los datos para llegar y su ubicación. ¡Todos invitados a conocer este interesante lugar!

Calle Bandera: bueno, bonito y barato

Desde hace más de 20 años la calle Bandera ha ido ganando fama por sus locales comerciales dedicados a la venta de ropa usada. Ubicada en pleno centro de Santiago, es posible encontrar una amplia variedad de tiendas que venden marcas exclusivas de segunda mano a un precio muy conveniente.

De hecho, muchas personas viajan de diferentes partes de Santiago para “vitrinear” en aquella calle hasta encontrar lo que necesitan o, simplemente, como pasatiempo.

 

Se puede encontrar vestuario de todas las tallas, estilo y marcas; también para ocasiones especiales como vestidos de novia, trajes de fiestas, ropa deportiva, lo que se busca en vestuario con las tres B (Bueno, Bonito y Barato) está en las tiendas de Bandera.

 

Buenos precios

Lo que distingue este lugar a los tradicionales centros comerciales, es que los precios están al alcance del bolsillo. Es muy común encontrar ofertas y liquidaciones en diferentes tiendas.

Ofertas de ropa desde mil pesos: hay que saber buscar.
La moda de antes, la actual y seguramente, la que viene, está en esos colgadores.

Recorrido

El recorrido comercial comienza desde Bandera con Catedral hasta Bandera con Mapocho. Para llegar al lugar lo más conveniente es utilizar el Metro de Santiago hasta Plaza de Armas (Línea 5): la calle Bandera se encuentra a 2 minutos (a pie) de la estación.

Las tiendas están decoradas y ambientadas al estilo que presentan. En ellas puedes encontrar las prendas que normalmente cuestan $10.000 a $2.000 (aprox.) lo que es mucho más conveniente.

Los locales más emlemáticos son Nostalgic y Orange Blue.

 

La música tiene su espacio en San Diego

La calle San Diego es conocida por su diversidad de comercio como libros, bicicletas, tecnología, cosas para la casa, pero también tiene un espacio para la música.

Llegando a Alonso de Ovalle, nos encontramos con tres tiendas de este tipo, Casa Amarilla, Central Music y Electro Acustic.

Tienda Central Music, ubicada en San Diego casi al llegar a Alonso Ovalle.

Como estos locales se encuentran juntos, uno puede pensar que debe existir rivalidad, pero no es así: sus dueños nos cuentan que existe un buen ambiente entre todos, hasta se conocen algunos, además de que le dan al comprador más posibilidades de compra, ya que los precios varían entre ellos.

Lo otro que es interesante es que quienes atienden saben de lo que hablan, porque uno de los requisitos para los empleados de las tiendas, es saber cómo mínimo tocar un instrumento y luego continuar aprendiendo sobre la música.

Todo tipo de guitarras en vitrina.

Lo más vendido

Sin duda los instrumentos más comprados son el metalófono y la flauta. Aunque suena un poco extraño, esta venta se realiza entre febrero y marzo, cuando los estudiantes de colegios deben llevarlos como parte de sus materiales escolares.

Durante el año, comentan los vendedores, se enfocan en guitarras y baterías. Pero no son los músicos quienes van y compran, porque la mayoría de las veces son familiares o amigos, quienes los adquieren para regalar.

Otro dato de interés es que la mayoría de sus ventas se realizan por internet, porque el sector donde están ubicados no tiene un buen ambiente. Así, muchas veces sus clientes no llegan por miedo a comprar y andar con un instrumento por la calle. A través del computador pueden vitrinear y comprar sin problemas.

Todo tipo de instrumentos en vitrina.

Entonces, si quieres aprender a tocar un instrumento o regalar uno, no dudes en darte una vuelta por estas tiendas, encontrarás lo necesario.

La confitería de los presidentes

La Confitería o café Torres, ubicada en la Alameda entre el metro Los Héroes y Moneda, es uno de los lugares históricos de la capital por su larga vida y su particular historia.

Entrada Confitería Torres, en Alameda casi al llegar a Dieciocho.

Resulta que en 1979 el mayordomo José Domingo Torres servía para una familia de la aristocracia chilena y dado que tenía una gran virtud para la cocina, sus servicios eran frecuentemente requeridos por diferentes vecinos del sector. Esto provocó molestia en el patrón de Torres, por lo que decidió construirle su propio negocio (extraña forma de presentar su molestia, pero eso cuenta la historia).

El palacio Íñiguez fue el elegido para construir la confitería a manos de los arquitectos Alberto Cruz Montt y Ricardo Larraín Bravo para la familia de Antonio Íñiguez Larraín, ubicada ahí desde 1910.

Los Presidentes

Uno de los principales y llamativos clientes que gozaron, y aun lo hacen, de los diferentes pasteles y bebidas del café, fue el ex presidente Arturo Alessandri Palma, que según cuenta la leyenda, un día de arduo calor se detuvo a beber una “chicha” en el local.

En 1959 la confitería fue adquirida por Bartolomé Alomar quien siguió con el legado de recibir a importantes figuras del mundo político chileno como los ex presidentes Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, Además de la actual mandataria Michelle Bachelet. Incluso ha recibido la visita de personas como Nicanor Parra, Gabriela Mistral y Los Jaivas.

Fotos de los presidentes que han pasado por la confitería.

En el año 2002 la confitería cambió de dueños nuevamente, quienes invirtieron más de 300 millones de pesos en su remodelación.

Posteriormente, el 2006, se inauguró una sede en el Centro Cultural del Palacio de La Moneda y el 2010, otro en Isidora Goyenechea 2962.

A pesar de esta expansión, el principal edificio sigue instalado en la arteria principal de Santiago recibiendo a todo aquel que quiera ser parte de la historia del lugar.

Salón de comida de la Confitería.

El librero más antiguo de Chile

Se trata de Héctor Múñoz, tiene 86 años y es profesor de matemática y contabilidad. Ha escrito dos libros de contabilidad de costos, que hoy difícilmente se pueden encontrar debido a las pocas copias existentes, ya que todo lo hacía de forma independiente. Hizo clases en el Instituto Superior de Comercio, y cuentan que cuando terminaba las clases sus alumnos lo aplaudían.

Héctor Múñoz Tortosa revisando sus libros, tal como fue destacado en el sitio web Vivaleercopec.cl

Su título como el librero más antiguo que hay en Chile se lo otorgan sus pares y es reseñado en muchos reportajes, destacando además que su librería “Libros de Ocasión” situada en San Diego 1177, es una de las más amplias del país.

Aunque la Cámara Chilena del Libro le da el título a otra persona, Muñoz Tortosa no se interesa ni dice nada al respecto, porque no quiere entrar en esa disputa.

El amplio despliegue de libros de Literatura universal.

La librería más antigua de Chile

A los 20 años, el librero ubicó su primera librería en la calle Carmen. Después en la década de los 80, la reubicó en San Diego 1177, pero por la recesión tuvo que arrendar el local y trasladar su negocio a su casa. Finalmente, a mediados de los 90’ pudo rehacer su librería que hasta el día de hoy está ubicada en el mismo lugar.

Su hija, Patricia Múñoz, es quien lo ayuda con el negocio. Maneja las páginas digitales y lo incentiva para que acepte propuestas, como por ejemplo, salir en televisión.

Ella describe a su padre como una persona muy bajo perfil y que se mantiene al margen de los medios y la tecnología. Recuerda la única vez que lo vio feliz y entusiasmado con la TV, cuando en el 2016 Karen Bejarano fue a la librería para grabar un reportaje del programa “Una Vuelta a la Manzana” que fue presentado en el canal Mega.

Venta de vinilos en “Libros de Ocasión”

Razones para visitar el lugar

La librería de don Héctor tiene sello propio. Primero, por la dimensión del lugar; luego, por la gran cantidad de libros y el orden que tienen.

Al llegar te darás cuenta del olor característico, que ninguna otra tienda tiene (ya que éstas huelen a desodorante): huele a hojas de libros antiguos.

Si buscas desconectarte o recordar viejos tiempos entonces tienes que ir, está lleno de decoraciones antiguas, televisores, máquinas de escribir, hasta hay sillones para que puedas sentarte para mirar libros, revistas, estudiar o simplemente pensar, todo esto acompañado con un exquisito silencio, y puede que vayas justo en el día que se realice algún taller (literatura, escritura, etc) y te inviten a quedarte.

Y lo mejor, si necesitas ayuda o alguna recomendación puedes preguntarle al mismísimo dueño, quien con gusto te ayudará. Esto e infinidades de características del lugar es lo que hace que el emprendimiento del librero sea único.

Entrada de la librería “Libros de ocasión”

Paseo Ahumada: la calle más concurrida de Chile

Paseo Ahumada a las 17:00 horas, hora donde mayor parte de la gente transita por el lugar.

Entre la Alameda y la Plaza de Armas, en pleno centro de Santiago, se encuentra una de las calles que desde los años 70´ se ha convertido en la mas concurrida de la capital. Según cifras de Carabineros de Chile, el Paseo Ahumada recibe 2 millones de personas por día.

Antes de ser un paseo peatonal, la calle Ahumada tenía un gran flujo de automóviles que se dirigían hacia la Plaza de Armas. Con el cambio, el mismo tráfico ahora es realizado por las personas que transitan por el lugar, a los que se suman la actividad comercial y la de artistas callejeros que deleitan con su simpatía.

Pantalla gigante en Paseo Ahumada, donde hace unos años los hinchas de la selección chilena se congregaban a ver los partidos de la selección

Alvaro Guirdi, fue el arquitecto que se encargo de construir nuevamente este gran paseo en el año 1978 y darle la forma actual, aumentando notoriamente su calzada para poder abarcar a las personas que día a día lo visitan. De su creación nacen además las veredas de cerámicas con su color tan característico, crema y burdeos.

Estación Central: el barrio del comercio ambulante

La entrada al centro comercial Arauco Estación

¡¡Llegó la chaucha, llegó la chaucha!!

Fue así como partió mí recorrido por el conocido barrio Estación Central.

Al llegar al barrio de la Estación, puedes observar un ambiente que está rodeado de mucho ruido, de personas que caminan muy rápido, corren, venden a gritos sus productos y gente que consulta precios y cotiza productos. La gente camina muy rápido, entra a las tiendas, compra y sigue su rumbo, llena de paquetes, de bolsos y con un constante ritmo al caminar. Este barrio está rodeado por el conocido barrio Meigs, la Estación de trenes y el Mall Alameda. Ubicado a las afueras del Mall Arauco Estación.

En el piso con trapos de tela, se comercializan productos de distintos tipos, tales como ropa, artículos de aseo, de celulares, maquillaje, entre miles de otros,que comerciantes gritan y promocionan para vender todo su stock.

La gente camina, observa, consulta y compra luego que encuentra lo que estaba buscando. Dos por quiniento! Dos por quiniento!, decía un vendedor que comercializaba chocolates trencitos, medianos. ¡A ocho gambas la vital!, fue uno de los productos que compre, ya que con lo ajetreado que es permanecer en el lugar, la sed se hizo presente, obviamente de la mano con el calor, tras recorrer el lugar.

Todo marcha normal, la gente mira las cosas, algunos compran, otros no , pero toda la calma termina cuando un vendedor que estaba con su tela de género en el suelo, vendiendo calzas de vestir, grita ¡Llegó la chaucha!!, ¡Llegó la chaucha cabros!!

Fue en ese momento que todos los vendedores empiezan a desprender sus productos tomándolos fácilmente con la tela y corriendo en diferentes direcciones, arrancando de la tan temida ¡chaucha!, que en este caso se referían a carabineros que venían caminando por el barrio, observando a cada uno de los vendedores que corrían escapando de ellos.

Mucha actividad se concentra en torno a la Estación Central.

¿Pero, por qué escapan de carabineros? No se nos puede olvidar que el barrio Estación Central, se caracteriza por la inmensa cantidad de vendedores “ambulantes”, que en Chile son todos aquellos que venden en la calle sin un permiso entregado por la municipalidad. Según cifras de la Cámara Nacional de Comercio, un 64% del comercio lo realizan los vendedores ambulantes. Esta cifra es muy alta pero claro está que en Chile no estamos listos que un corto plazo esto termine.

Es importante mencionar que la mayoría de los vendedores que componen el barrio Estación Central, son ambulantes y gracias a lo que logran vender comen, pagan sus cuentas y mantienen a sus familias.

Personalmente creo que este barrio, es uno de los más visitados por santiaguinos y también por turistas quienes saben de antemano que en este lugar se venden los productos a muy bajo precio, además de comida como sopaipillas, empanadas, halados, jugo, entre otros, que la misma gente fábrica.

Este es un barrio que abre las puertas al emprendimiento personal de un ciudadano, ya que no existe mejor lugar para probar suerte con cualquier tipo de producto que el barrio Estación Central.

 

Aroma a libertad en el Barrio Meiggs

Santiago cuenta con una enorme cantidad de posibilidades comerciales, pero nada en esta gran ciudad se compara con un lugar algo más excéntrico y meno concurrido que el resto, como lo que se puede encontrar en el Mercado Estación Central.

Cartel de la entrada al Mercado Estación Central.

El Mercado Estación Central, es sin duda la mejor opción si buscas encontrar un pedacito de campo en la ciudad, en la calle Exposición esquina de Salvador Sanfuentes.

Pavos, patos, gallinas y pollitos, son los animales vivos que se roban la mirada de los clientes. Además, en este recinto también podemos encontrar semillas, frutos secos, cochayuyo, alimento para aves, etc.

Gallinas vivas una de las especialidades del Mercado

Si bien, este pequeño mercado está ubicado en Barrio Meiggs, un sector muy concurrido al costado de la Estación Central. La zona ha sabido cautivar por sí misma a las personas través del tiempo, las que siguen recorriendo con entusiasmo sus pasillos donde es fácil encontrar algo atractivo que observar y al alcance del bolsillo.

Dentro del mercado hay una variedad de puestos con alimento para mascotas.

Este es uno de los pocos lugares que queda en la gran ciudad, es posible encontrar amplia variedad de productos. Quedan pocos locatarios, pero se mantienen firmes en el Mercado, sin perder el misticismo que lo ha caracterizado por más de 100 años.

Vida al aire libre en los pasillos del mercado.

Una vuelta a la manzana: Barrio Italia

¿Cómo llegar?

Para llegar al Barrio Italia tienes distintas opciones; si tienes auto, el sector cuenta con varios estacionamientos con cuidadores para que los visitantes puedan pasear tranquilos; puedes llegar en metro, te bajas en la estación Santa Isabel y desde ahí caminas hacia la cordillera, inmediatamente te darás cuenta cuando hayas llegado; si vas en bicicleta tienes estacionamientos, aunque no cuentan con cuidadores.

Entrada a galería Italia – Barrio Italia, calle Condell 1439

No te preocupes si no traes dinero en efectivo, ya que casi todas las tiendas cuentan con sistema Transbank, o igualmente, puedes sacar dinero de un cajero automático ubicado en alguna galería.

Cajero automático en galería Italia – calle Condell 1439

Paseo mañanero

Si llegas en la mañana, puedes empezar el día dándote un gusto, por ejemplo puedes ir a la barbaría o salón de belleza.

Después, recorre algunas de las galerías que tiene este barrio, te aconsejamos visitar la Galería Italia, ubicada en calle Italia 143. Aquí encontrarás tiendas de ropa, cafeterías, zapaterías, heladerías y tiendas de diseño para el hogar.

Galería Italia – calle Condell 1439

¿Qué hay para comer?

A la hora de almuerzo tienes distintas alternativas de qué comer. En el barrio hay comida peruana, chilena, italiana, vegetariana, vegana, etc.

Seguido del almuerzo, puedes descansar en un parque cercano o compra un helado artesanal, ¡ojo! todos los lugares gastronómicos se caracterizan por tener productos exclusivos y preparados en el lugar.

Restaurante Vegan Bunker – Fresia 529

Vida nocturna

Al anochecer, visita los restaurantes del sector, ten en consideración que la vida nocturna del barrio es tranquila y los bares están abiertos solo hasta las 24hrs.