Ministerio de Hacienda: historia y arte

El Ministerio de Hacienda es una de las carteras más relvantes de cualquier gobierno, ya que es la encargada de las finanzas del país. Por lo mismo, su historia se encuentra plasmada en distintos libros, mostrándonos su cambio a lo largo del tiempo.

Como elemento distintivo de su poder, está su edificio, ubicado en Teatinos 120, que despliega elementos artísticos en su arquitectura, con detalles bastante particulares para nuestra época.

A la izquierda, el edificio del Ministerio de Hacienda junto al Hotel Carrera en una foto de 1940.

Historia

El edificio fue construido en 1929, bajo la administración de Carlos Ibáñez del Campo y fue el primero del sector que más tarde se conocería con el nombre de Barrio Cívico de Santiago.

Su creación permitió reglamentar la altura de los edificios que iban a rodear las plazas proyectadas en torno al Palacio de La Moneda, buscando equilibrar los nuevos espacios con la cota y el estilo del palacio presidencial.

Los trabajadores que participaron en la construcción del edificio en la década de 1920.

Art Decó

Este edificio cuenta con esculturas que pueden vincularse al vincularse al “Art Decó”, ya que muestra elementos decorativos formalistas e historicistas de los primeros pisos, además de ciertos detalles ornamentales.

Puerta con diseño de la época.
Puerta de ingreso en Teatinos 120, con diseño de la época.

Ademas muestra colecciones de figuras y elementos simbólicos, como lo es la figura femenina ubicada en la esquina de Teatinos con calle Moneda, que sujeta en su mano una vasija o jarrón. Esto puede ser interpretado como “fuente o cuerno de la abundancia”, emblema de prosperidad y fortuna que proviene de la mitología griega.

"Prosperidad".
La estatua de la “Prosperidad”.

Este ministerio, ubicado a un costado de la casa de gobierno, es considerado como el primer gran edificio, símbolo de las construcciones públicas de la época, junto con el Palacio de la Moneda y la Biblioteca Nacional, entre otros.

Una visita al Museo del Ahorro del Banco Estado

A un lado del Palacio de la Moneda, por la calle Morandé, se encuentra la casa matriz del BancoEstado. En el subterráneo, más precisamente en el piso -2, encontramos el Museo del Ahorro, inaugurado en 1990 con el fin de preservar las especies que pertenecían a diversas instituciones y organismos, que dieron origen al Banco del Estado

La entrada a la Galería Antonio Varas, desde la calle Morandé a un costado del Palacio de La Moneda.

Mi primera impresión fue que, a pesar de ser un museo, era bastante pequeño comparado a otros. Pero con el transcurso de la visita, pasó a un segundo plano ya que lo que quien contar a través de los objetos presentados se desenvuelve bastante bien con el espacio físico.

Al comenzar la visita, hay un aparato de audio el cual guía a los visitantes y le da una contextualización de lo que se expone en el museo.

Un pequeño guía previo a la visita.

Las exposiciones del museo se pueden dividir en dos secciones: Exposición permanente y exposición temporal.

En la exposición permanente encontramos distintos objetos que marcan la línea de tiempo que existe desde la existencia del banco hasta la actualidad.

Colección de billetes y monedas que han pasado por las cajas a lo largo de la historia del banco.

Visita guiada

La visita comienza con distintos escritorios de la antigüedad con maniquíes que representan a personajes importantes del banco y del país.

Cómo funcionaba el banco antiguamente.

Por ambos lados del pasillo se pueden observar distintas reliquias de la antigüedad, como lo son teléfonos de la época, máquinas de escribir, contadores de moneda y escritorios del siglo pasado.

Algo sorpresivo es un panel lleno de armas, mediante las cuales se garantizaba la seguridad del banco.

Armamento de la época.

Además se les da un pequeño homenaje a distintos y reconocidos personeros de nuestro país como a Antonio Varas y Pablo Neruda.

Homenaje a nuestro Premio Nobel.

Al final del pasillo, se encuentra una pared con al menos 20 relojes todos sincronizados. Al principio es llamativo la coordinación de estos pero después de un momento se vuelve desesperante con el tic-tac en sincronía y a cada segundo.

La colección de relojes del banco: todos sincronizados.

Al girar al siguiente pasillo esta una gran mesa que se ocupaba para las primeras reuniones llevadas a cabo en el banco.

Las primeras reuniones se llevaron a acabo en esta mesa.

Al seguir avanzando, se pueden ver las muestras que son las más predominantes del museo:los distintos tipos de moneda, billetes y documentos usados como pagares o fichas.

Colección de monedas y medallas.

Hay distintas clasificaciones para los diferentes medios de pago de las distintas épocas, como por ejemplo dividir el dineropor regiones, épocas y valores.

Colección de billetes, vales y cheques.

Al finalizar el recorrido, se puede ver un claro contraste entre el pasado y el presente: los primero cajeros usados contra los actuales.

El primer cajero automático ya es historia.

 

En la exposición temporal, se encuentra Cáncer, una exposición del pintor chileno Marcelo Guerra Celis en la que, a través de sus pinturas, busca representar la relación NACER-CANCER (Como signo zodiacal y enfermedad).

Exposición temporal dentro del Museo del Ahorro.

La experiencia es bastante cómoda y cálida, y a pesar de ser un museo no muy reconocido, cumple los requisitos para hacer de este lugar, un espacio para visitar sí o sí.

Para acceder al museo, se ingresa por la galería Antonio Varas, el cual está abierto de lunes a viernes desde las 9.00 horas hasta las 14.00 horas.

Museo de la Memoria y los Derechos Humanos: el recuerdo de los olvidados

El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos es un espacio que da a conocer las violaciones a los DDHH cometidas entre 1973 y 1990.

Fue inaugurado en el año 2010 como un proyecto del Bicentenario de Chile y está ubicado en Matucana 501, frente al metro Quinta Normal.

Yo fui al museo en bicicleta, y si bien no existe un estacionamiento adecuado para guardarla, no hay problemas en dejarla al interior del lugar, ya que los guardias son responsables de cuidarlas.

En el interior hay un café para servirse algo de beber o comer antes o después de hacer el recorrido en el museo.

Antes de ingresar, hay un mesón de registro donde dejamos encargadas nuestras cosas, pues no se puede entrar con bolsos ni mochilas. Nos entregan una ficha para asegurar el lugar de nuestras pertenencias y, una vez hecho esto, se puede empezar el recorrido.

Museo de la Memoria y los Derechos Humanos

Piso -1: Derechos humanos, desafío universal

Es el piso en el que comienza la visita. Acá se puede encontrar información respecto a dos temas: Comisiones de verdad y Memoriales.

Las comisiones de verdad en los países y memoriales

Las Comisiones de verdad son los organismos de investigación no judiciales, que se encargan de indagar los abusos denunciados. Una característica general del museo es que, adjunto a la información, muestra imágenes de distintos países cuyas poblaciones han sufrido violaciones a los Derechos Humanos.

El sector de Memoriales muestra imágenes de estos a lo largo del país, con una breve contextualización del evento y las personas que quiere representar.

Piso 1: 11 de septiembre de 1973

En el siguiente piso se muestra lo que sucedió antes, durante y después del Golpe de Estado a través de distintos recursos como imágenes, videos y audios.

Lo primero que se ve son videos con testimonios de gente que vivió de cerca lo que aconteció el 11 de septiembre de 1973, además de otros archivos históricos, como las transmisiones televisivas de ese día.

Los distintos recursos audiovisuales se hacen presente.

Luego de esto viene un pasillo con distintos recursos en cada lado: a la izquierda hay una línea de tiempo con información referente al 11 de septiembre en cada uno de sus paneles. A la derecha están las portadas de los diarios y se pueden escuchar las transmisiones radiales de ese día, todo esto ordenado cronológicamente.

Como ocurrió el golpe de manera cronológica.

Al final de este pasillo llegué a una sala que, a mi parecer, es de las más impactantes del museo: allí se encuentran varios instrumentos de tortura usados con la población civil en dictadura.

También hay archivos que comprueban los crímenes de la época, con testimonios de tanto los detenidos como de los agresores.

Al salir, vi algunos objetos hechos a mano por los detenidos, como cartas, dibujos o telares.

Cama de torturas

Este piso es el más chocante por lo que representa. Saber que hubo gente que fue torturada de esa forma, y que, hasta el día de hoy, sigue desaparecida.

Se mojaba previamente a los prisioneros para asegurarse de estos recibieran fuertes descargas eléctricas.

Piso 2: Demanda de verdad y justicia

Tiene la misma distribución de secciones y recursos audiovisuales que el piso anterior. Sin embargo, estas descripciones corresponden a distintos casos de personas y organizaciones que se resistieron a la dictadura.

Justicia y verdad para los desaparecidos y muertos.

Para mí hay dos factores que hacen de esta sala la más emocionante:

El mural de imágenes de Detenidos Desaparecidos más un computador con información de ellos: datos personales, dónde fueron detenidos, la última vez que los vieron y si se encuentran desaparecidos o fallecidos.

Además, al hacer clic en la imagen, la computadora muestra el lugar de donde se encuentra esa imagen en el memorial.

Fotos de los Detenidos Desaparecidos

El audio del Caso Degollados: En la transmisión de la radio Cooperativa se escucha el momento en que se dan a conocer los nombres y habla una de las esposas recriminando a los militares y llamando al pueblo a rebelarse contra los asesinos.

Este sería el quiebre de definitivo de la dictadura.

Audios radiales de la época

Al dejar del pasillo está la última sala cronológicamente hablando. Allí observé la cultura de la época pre y post dictadura.

Destacaron para mí la música popular y los artistas más conocidos de esos tiempos. Además hay imágenes de las campañas del “Sí” y el“No”, las opciones del plebiscito nacional de 1988, en el que se firmó el fin del régimen militar.

Música popular de la época.

Piso 3: “Funa”, Bernardo Oyarzún

En este piso generalmente se encuentran exposiciones de carácter temporal. En mi visita, estaba la exposición “Funa” del escultor Bernardo Oyarzún, en la que demuestra en distintas obras la represión de la dictadura hacia el pueblo chileno.

Esta muestra estará disponible al público hasta el 18 de junio.

La represión hacia el pueblo

En este mismo piso hay algunas “Arpilleras”, arte de la época que demuestra la realidad política de los 70.

Arpillera muestra una “Panadería comunitaria”

Al terminar el recorrido, miré hacia el piso -2, donde hay un sinfín de libros y documentos que relatan la historia de los DDHH desde su creación hasta hoy.

Centro de documentación

En las afueras del museo hay además una pequeña exposición acerca de las mujeres que impactaron a nuestra sociedad en distintas épocas.

Exposición “Mujeres en Chile”

A mi entender, lo que este museo desea causar al público es una empatía con nuestro pasado para tratar en el presente y mejorar nuestro futuro.

Un futuro solidario con la sociedad, pensante y critico para que estas violaciones y atrocidades no vuelvan a ocurrir en ninguna parte.

Nunca olvidados. Viven en la memoria del pueblo

Paseo Bulnes: choque cultural

Mi intención en estos párrafos no es enseñar datos históricos, recalcar anécdotas, información y/o novedades que se encuentran en esta misma página.

No. El sentido que le quiero dar a mis palabras son aquellas que me han despertado bastante curiosidad en el último tiempo y que se ven reflejadas en este lugar: el choque cultural.

Paseo Bulnes, un espacio de verde en el centro de Santiago.

El Paseo Bulnes es un paseo familiar; paseo juvenil; paseo estudiantil; paseo multicultural. Se encuentra a pasos del metro Moneda, frente al Palacio de la Moneda y concluye en el Parque Almagro, al lado de Santa Isabel.

No es extraño caminar en las mañanas y encontrarse con dueños(as) de casas y jóvenes paseando a sus mascotas, pues la estructura de Bulnes lo permite, con sus verdes pastos y la posibilidad de pasear y descansar en el mismo espacio.

Las mascotas se toman el parque

Se puede encontrar también todo tipo de estudiante: los secundarios, con caras de cansancio mental, pues saben que esa etapa ya no les vale nada y que les queda poco para definir su futuro; y los universitarios, con sus caras de cansancio, esta vez satisfechos porque saben que ese agotamiento vale la pena para ellos, o así lo hacen parecer.

Farmacias que curan, menos el alma.

Este paseo cuenta con un sinfín de tiendas variadas en extremo: de lo más obvio a lo más inusual. Hay desde farmacias, librerías, bares a kioskos a tiendas de camping, oficinas públicas y armerías -algo no tan común para un paseo cualquiera.

Oficinas públicas.

Las oficinas públicas de esta calle marcan la presencia de dos tipos de personas más que podemos encontrar: las que ofrecen estos servicios y las que los buscan. Por eso no es tan difícil encontrar gente desanimada al saber que tendrán que atender a personas por 8 horas y otras igual de desanimadas porque saben que en esas 8 horas es posible que no las atiendan y tendrán que volver otro día.

¡Pero también hay niños! Muchos que juegan, saltan, corren, patinan, andan en bicicleta. Hay otros no tan niños, pero mantienen ese espíritu de diversión y practican algún deporte para mantenerse en forma, en buena salud o simplemente lo hacen para pasar el tiempo con una actividad entretenida.

A rodar y a rodar.

El mayor movimiento en el Paseo Bulnes se ve principalmente en las tardes, donde la multiculturalidad se hace notar: niños, jóvenes, adultos y adultos mayores quieren terminar su día haciendo algo que les gusta.

Cuando la vida no pasa en vano…

Al terminar la tarde son los bares los que toman el protagonismo. Jóvenes y adultos buscan tomarse un pequeño descanso de sus respectivas rutinas y pasan un momento agradable con sus amigos y compañeros.

La amistad y el compartir llenan de alegría el corazón

El Paseo Bulnes es un gran patio de diversidad, donde hombres, mujeres, niños, adultos y animales confluyen, dándole vida y un sentido real de sociedad. Un lugar donde la alegría, cansancio, fastidio, sueños, visiones y otros pensamientos y emociones se mezclan, y eventualmente se olvidan y dan paso a otros sentimientos inesperados.

Nosotros le damos el sentido a nuestra vida, pero también a aquello que nos rodea, y es el Paseo Bulnes, este paseo multicultural, donde fielmente se refleja esto: el bienestar con uno mismo y con el entorno.

Un paseo donde todo fluye y confluye.