Donde se mueve la justicia

El Palacio de Tribunales es un lugar especial, que llama la atención de diversas maneras, no solo hablo desde el punto de vista estructural arquitectónico, sino que también de la velocidad en la que se trabaja en aquel lugar.

IMG_20160512_130824

Frontis del Palacio de Tribunales. Foto: Carlos Davis

Sinceramente considero que es un edificio que no va a producir mucha significancia en algunas personas, pues se realizan al mismo tiempo actividades que generan desconcentración, por lo cual aparece contaminación acústica. Sin embargo, la gente que trabaja ahí parece estar acostumbrada a esto, a soportar el ruido y la velocidad de trabajo. La mayoría son abogados, jueces o que pertenezcan al Poder Judicial, es decir, desde la lógica están preparados para sobreponerse a dichos parámetros.

IMG_20160512_130740

Interior. Foto: Carlos Davis

Cuando hablo de su estructura arquitectónica, la destaco por su belleza singular, la cual estuvo a cargo del Ministerio de Industrias y Obras Públicas entre 1905 – 1911 y 1928 – 1930. Esto fue en marco del centenario de la independencia de Chile a cargo del arquitecto Emilio Doyére, quien lo adaptó a un modelo neoclásico con tintes franceses. Durante el año 1976 fue declarado Monumento Histórico Nacional y actualmente se encuentra custodiado por Gendarmería de Chile.

IMG_20160512_130754

Al entrar al Palacio de Tribunales, te encuentras con detector de metales y con un gendarme que te exigirá revisar las cosas que traes contigo. El movimiento adentro es brutal, la velocidad te asustará, sin dudas. Ahora bien, sus estatuas y vitrales, llaman la atención de cualquiera, y a pesar que no puedas subir a mirar desde arriba (normas de seguridad), podrás tener una visión más amplia llegando a los extremos del edificio. Las personas que trabajan ahí son bastante amables, pero no cuentan con mucho tiempo para hablar, es decir, no es informativo para nada. Corresponde a ti mismo buscar los detalles, lo cuales no son tantos, porque resulta muy subjetivo.

IMG_20160512_130623 (1)

IMG_20160512_130837

Estatua a las afueras del Palacio de Tribunales. Foto: Carlos Davis

 

Es vital comprender que este lugar no es un museo, por lo cual está restringido sacar fotos en algunos espacios. De todas maneras te sentirás cómodo, pues mirar no está prohibido. Ve a conocer el Palacio de Tribunales, entre Compañía y Bandera, Santiago Centro.

 

Vídeo del Palacio de Tribunales. Vídeo de: Carlos Davis.

 

 

 

 

De la educación al reconocimiento, Ignacio Domeyko

Muchas veces desconocemos a varios personajes extranjeros que fueron construyendo nuestro país, desde los padres de la patria hasta el último inmigrante que llegó en búsqueda de una nueva oportunidad en la vida.

Dicen que la formación de las personas nace a partir de la educación, no necesariamente regular, puede ser también de carácter autodidactas. Sin embargo, en el desarrollo universitario chileno o más bien santiaguino, aparece un personaje desconocido para muchos, me refiero a Ignacio Domeyko.

historia-colecdoc-fbiblio-mellafe-fig017_jpg

Ignacio Domeyko (http://www.historia.uchile.cl/)

Domeyko, originario de Polonia (Niedźwiadka Wielka), llegó a Chile con motivo de compartir sus conocimientos sobre la minería, pues en el norte se necesitaba la máxima cantidad de avances en la materia, por lo cual muchos extranjeros llegaron a participar en la renovación las técnicas mineras en Chile.

El científico polaco, no solo hizo aportes en el ámbito de la minería, ya que también fue docente en el Instituto Nacional, ubicado detrás de la casa central de la Universidad de Chile. Justamente Domeyko tuvo que ver mucho con esta casa universitaria, debido a que está dentro de las profesionales fundadores, es decir, varias de las directrices de la Universidad de Chile pasaron por su cabeza y posteriormente impresas en el carácter educacional de esta institución educativa.

Fue tan cercano con la ciudad de Santiago que se quedó viviendo en la capital hasta su muerte, aunque con algunos viajes entremedio que contemplaban diversos programas educacionales.

Nunca dejó de ser cercano a la Universidad de Chile, de hecho fue elegido como rector mientras ocupaba un cargo en la Facultad de Filosofía y Humanidades. Dicho puesto lo ocupó desde 1867 hasta 1883. Ahora bien, debió dejar el cargo por temas relacionados con su salud, la cual se fue deteriorando a través de los años.

En Santiago hay varios sitios que llevan su apellido, por ejemplo: una oficina en el Palacio de La Moneda, un salón de honor en la Universidad de Chile, un liceo industrial céntrico, entre otros.

 

Pasado contemporáneo, pizca del barrio República

El barrio Republica, es un lugar que siempre nos atrapa por su carácter clásico santiaguino, pues mantiene su esencia histórica. No es tan fácil entender la razón de por qué sucede esto, me refiero a que con la cantidad de nuevos edificios (grandes departamentos), los cuales ensucian la mirada de la ciudad, aun así las calles de República se niegan a aceptar estas nuevas medidas de construcción.

Desde el año 1989 se comenzó a tomar medidas para evitar las construcciones de mucha altura o que afectaran el paisaje histórico de Santiago, dentro de estas se incluyen las principales calles de barrio República.

ashgsdha

Calle del barrio República

Dentro de los decretos más importante, están los de la altura de construcción, que exige que los inmuebles no superen los seis pisos (unos 15.5 metros), pero solo si son construcciones nuevas, porque en el caso de ser antiguas tienen derecho a expandirse hacia atrás y no en altura. El sector “protegido” se divide zona de conservación histórica y  zonas típicas.

Todas estas medidas han ayudado a proteger este sector, por lo cual se explica su antigüedad prácticamente única en Santiago, además de sus antiguos bares y cites que datan desde “la cuestión social”.

Sin título

Cité tradicional de la zona

Cabe destacar que no cualquier persona puede adquirir los derechos para construir y vivir en este sector, debido a que las normas y los altos costos de las viviendas, limitan esta práctica.

Es también destacable recordar que en este barrio, hubo edificios de retención militar durante la dictadura, de hecho algunos de estos actualmente son museos. Uno de los que cuenta con más visitas en el mes es el “Museo de la Solidaridad Salvador Allende”, el precio de las exposiciones es de 1000 pesos y la entrada es gratuita para estudiantes, tercera edad y organizaciones.

Sin títulosadasdasff

Museo de la Solidaridad Salvador Allende

Uno de los bares más concurridos de la zona es el “Springfield”, el cual sin duda es asiduo por jóvenes universitarios o de un rango etario de unos 20 a 30 años. Por otra parte, también se puede contar con los diversos puestos de completos, que se encargan de adornar la mirada al sector.

Es general defino a esta parte de la capital como un lugar para asistir con amigos o alguna persona que esté dispuesta a disfrutar de un buen trago o de obturar una excelente foto.

 

Carlos Davis

Pequeños que cuentan historia, diorama Puente Cal y Canto

Fantasma y creaciones mentales, son solo supuestos eternos que nos convocan en la vida, dudas que son parte del ser humano desde su génesis social. Cuán imaginativo puede llegar a ser ciertos hechos situacionales, pero muchas veces olvidamos la tensión de la realidad por sobre la ficción.

Cuando me adentré en una de las estaciones de metro más concurridas de la capital, fue solo parte de unos minutos darme cuenta de lo emocionante que puede llegar a ser encontrarse con algo que nadie espera. Así mismo se deben haber sentido esos excavadores al hallar los vestigios de un antiguo puente en las entrañas de Santiago. Me refiero al colonial Puente Cal y Canto.

A pesar de que se tiene un vasto conocimiento de dónde y cómo estaba construido el Puente Cal y Canto, se tiende a ignorar que cuando fue minado en el año 1888, quedaron algunos restos bajo tierra, de los cuales se tenía total desconocimiento.

Efectivamente, mientras ingresaba a la estación de metro, me percataba de lo grande que era, por lo cual algo me hacía presagiar de lo importante que fue en algún momento para las personas del sector norte de Santiago.

La idea arquitectónica de Cal y Canto, puede ser distinta a las demás, ya sea por sus colores o paredes llamativas. Sin embargo, no puedo dejar escapar algo que la destaca por sobre las demás, una particularidad, algo que puede sin duda asombrar a un santiaguino o turistas. Estoy hablando de un diorama (maqueta de pequeñas personas) que puede asombrar a cualquiera, obra de Rodolfo Gutiérrez  “Zerreitug”.

 01

Diorama del que fue el Puente Cal y Canto (foto de metrosantiago.cl )

Sin duda alguna es un lugar para conocer, pues más que una estación, es prácticamente un museo y de entrada liberada. Mi posición es simplemente acercar a las personas a conocer este pequeño punto de Santiago, ya que entrega un espacio del cual se puede  disfrutar cualquier día de la semana.

 

Carlos Davis

Raíces de Santiago

No existe mayor gusto que el deseo de conocer, pues el vivirlo te construye como persona. La ciudad de Santiago, tiene una perfecta sintonía con la historia y los recuerdos que subyacen en un céntrico movido, afectado por la intensa contaminación y los ruidos. Sin embargo, son pocas las personas que se han adentrado firmemente en las pequeñas raíces de la ciudad, ubicadas en la lúgubre oscuridad de la constante resonancia de la capital.

Hay una vista diversa, impresa en un delgado papel de ideas nuevas de reconocer en esta ciudad. Ahora bien, dentro de esas grandes calles, de aglomeraciones llamativas, nacen las galerías santiaguinas. Un lugar, el cual sin dudas nos conecta con dichas raíces de la araucaria que denominamos Santiago.

Son diversos los puestos ubicados dentro de estas galerías, que solas no hacen nada, pues en su conjunto nos producen una nostalgia y una conexión con lo desconocido, por lo cual nos abre el paso a visitar la zona que recibe la humedad para albergar a más de seis millones de personas.

Las galerías no solo contemplan locales de productos comunes y corrientes, ya que ahí nace lo distinto, lo peculiar, llamativo, como se quiera llamar. Ahora bien, puedes encontrar desde relojerías hasta un “sex shop”, es decir, el público es diverso. Efectivamente, no hay cánones obligados para ir a comprar algo, pues en definitiva la idea en la búsqueda de lo escondido, no es ir y devolverse, sino reconocer cuán alejado nos sentimos como ciudadanos. Vernos forasteros, es la meta.

 

Carlos Davis