Las ciclovías más largas de Santiago

Santiago se está llenando de ciclistas que tienen a su disposición más de 280 kilometros de vías exclusivas que permiten el uso cómodo y seguro de bicicletas.

Más de 1 millón de bicicletas transitan por la capital (TVN); muchos de sus usuarios optan por estos vehículos aburridos de las congestiones y de los más de 1,2 millones de autos.

A continuación, algunas de las ciclovías más extensas e importantes de la ciudad.

Por el centro

La primera más larga, está ubicada en una calle muy importante de Santiago, la avenida Libertador Bernardo O’Higgins. La ruta comienza en el bandejón a la altura de metro Moneda y llega hasta la estación de metro Monte Tabor. Recorre tres comunas; Santiago, Estación Central y Maipú.

Ciclovía Santa Isabel

La segunda ciclovía recorre solo la comuna de Santiago, comienza en la calle Brasil con Mapocho, y tiene su límite en Club Hípico de Santiago con avenida Pedro Montt.

Ñuñoa y Providencia

La tercera ruta inicia en Irarrázaval con Antonio Varas, recorre todo Varas y finaliza en la costanera en Andrés Bello.

Ciclovía Arturo Prat

Entre Quinta Normal y Santiago

La cuarta y última con más extensión es la que comienza en el Museo Bellas Artes, en Esmeralda, baja por Rosas (la calle cambia su nombre), llega al fin, doblas por Matucana y finalmente doblas a la izquierda para seguir transitando por Martínez de Rozas hasta Antonio Ebner. La vía recorre dos comunas; Santiago y Quinta Normal.

Ciclovía Avenida Matta

 

Los cuatro escritores de la Independencia

Monumento realizado por Nicanor Plaza, ubicado en el Parque Forestal

En Santiago existen muchos monumentos que rinden homenaje a quienes lucharon por la independencia de nuestro país.

El que destacamos en esta nota es una de ellas y se encuentra en el Parque Forestal. Su particularidad es que no se dedica sólo a una persona, sino que a cuatro.

Fue inaugurada en 1873 y lleva por título “Escritores de la independencia” del célebre escultor Nicanor Plaza.

Conmemora a cuatro hombres de letras quienes jugaron un papel fundamental en esos tiempos, dictando leyes, publicando artículos, todos en sus ámbitos, luchando contra la colonia española. Todos ellos carecieron de papeles protagónicos, pero fueron fundamentales en la batalla de las ideas que dieron forma a la Patria (además que todos se convirtieron en nombres de calles).

Los cuatro escritores

Manuel Salas, 1754 – 1841

Manuel de Salas: es considerado uno de los activistas más importantes de la Independencia de Chile, ya que su pensamiento progresista, siempre enfocado en educar al pueblo y al progreso, no era compartido por la Colonia, lo que llevó a que se uniera a la lucha, siendo deportado a la Isla Juan Fernández cuando los españoles retomaron el poder.

No regresó hasta la época de la Patria Nueva. Entonces se desempeñó en varios cargos públicos, promoviendo sus ideas e impulsando varias leyes, llegando a ser el primer director de la Biblioteca Nacional en 1818.

Una de sus contribuciones mayores fue la Ley sobre la libertad de vientres (1811), según la cual todos los recién nacidos de madres esclavas serían libres desde ese preciso momento.

Manuel Gandarillas, 1790 – 1842

Manuel José Gandarillas: fue uno de los partícipes en las asambleas y redacción de la Constitución de 1833, además de prestar sus servicios en 1810 a las fuerzas revolucionarias.

Cuando los patriotas fueron derrotados en el Desastre de Rancagua, tuvo que emigrar a Argentina y posteriormente Uruguay, donde escribió artículos en pro de la causa patriota, junto a otros exiliados. De regreso en el país ejerció varios cargos, entre ellos Ministro del Interior y Relaciones Exteriores, mientras Ramón Freire dirigía los destinos del país, tras la abdicación de O’Higgins.

 

José Miguel Infante, 1778 – 1844

José Miguel Infante: abogado y persona de vasto conocimiento, ocupaba el cargo de Procurador en el Cabildo de Santiago en 1810 y desde ese puesto impulsó la idea de constituir una Junta de Gobierno, primer paso hacia la independencia nacional.

Más tarde fue ministro de Hacienda de O’Higgins, para luego enfrentarse a él, y ser nombrado en 1823 miembro de la Junta de Gobierno. Desde ese puesto impulsó la abolición de la esclavitud, siguiendo lo iniciado por Manuel de Salas, siendo el primer país en Latinoamérica en conseguirla y el segundo en el mundo.

Durante su carrera política fue un férreo defensor del federalismo, forma de organización del país que finalmente no prosperó.

Camilo Henríquez, 1769 – 1825

Fray Camilo Henríquez: sacerdote que bajo el seudónimo de Quirino Lemachez, se enfocó siempre en la libertad y emancipación de las colonias.

Fue uno de los propulsores de la libertad de información, junto a José Miguel Carrera, en crear el primer diario en Chile “La Aurora de Chile” donde pudo dar a conocer al pueblo sus ideales, transmitiendo así mensajes de diferente índole, haciendo de su pluma una gran arma. Asimismo, fue el primer director del periódico “El Monitor Araucano”.

Biblioteca Nacional, un lugar de película para la lectura

 

La Biblioteca Nacional es de los lugares más tradicionales si de iniciar una tarde de estudio se trata. Se encuentra ubicada en Libertador Bernardo O’Higgins 651, a solo unos pasos del metro Santa Lucía (Línea 1).

Puerta pesada pero elegante

Lo que podemos ver

Su diseño es colonial y se nota que hay una constante preocupación por mantener el lugar en buen estado, a pesar del paso del tiempo. En el primer piso está la Galería de cristal donde podemos ver diferentes exposiciones también hay una cafetería en el centro del primer piso.

Pero sin duda uno de los lugares más lindos de la biblioteca son sus salones de lectura.

Ubicados en el segundo piso, parecen sacados de película. El ambiente es grato para concentrarse y la gente que escoge este lugar ya sea para estudiar o para la lectura es bien diversa, pero generalmente existen dos tipos de personas que frecuentan el lugar: estudiantes y personas mayores que les gusta leer.

Las sillas son un poco incomodas pero todo es muy bonito

Cuando estás ahí es como si estuvieras en un lugar que no tiene tiempo, un lugar alejado de la sociedad tan acelerada y de la ciudad contaminada. Puedes embarcarte en la lectura y nadie te molestará, el límite es que cierran a las 19:00 horas.

 

Las Tejas: histórica picada de San Diego

Fundado en 1920 y actualmente ubicado en la calle San Diego, el bar-restaurante Las Tejas es una de las picadas más reconocidas por los santiaguinos.

Entrada al Restaurante Las Tejas: San Diego 236.

Sus inicios fueron en la calle San Pablo donde el estilo colonial de la casa en la que estaba instalado le dio el nombre que ahora tantos reconocen.

Posteriormente, fue reubicada en calle Nataniel Cox por un período acotado debido a que sufrió la demolición de su infraestructura para permitir la continuación de la calle Tarapacá que hasta ese entonces terminaba su recorrido en Nataniel.

Finalmente, llegó a ocupar el entonces desocupado Teatro Roma del Barrio San Diego, histórico edificio que hasta los 60′ funcionaba como cine, y que luego fue sede política del Partido Socialista, Partido Comunista e incluso la Democracia Cristiana.

Aún se mantiene el antiguo letrero del Teatro Roma.

Cristian Lira, uno de los dueños y respresentante legal del local, cuenta cómo Las Tejas busca entregar a los clientes una experiencia típica chilena; sirviendo platos caseros y tragos clásicos como el terremoto (bebida que declaran su especialidad).

Las Tejas fue declarado el Palacio del Terremoto.

Cabe destacar que el espacio ha permitido a numerosas bandas de cueca y, lo que ahora llaman, “nueva cumbia” presentarse y animar diversos eventos realizados en las inmediaciones.

Es el destino de todo tipo de público; al ingresar puedes ver desde jóvenes universitarios hasta gente mayor. Están certificados por SERNATUR como servicio turístico y tratan de mantener el estilo antiguo del Teatro Roma. Aún se aprecian las pinturas a su alrededor y el palco.

 

Cristian destaca su negocio como un gran aporte para la cultura tradicional chilena; un espacio en el que el carrete, la música y la comida es local.

Horario: de lunes a sábado 12:30 a 1:00; Ubicación: San Diego, 236.

Ministerio de Hacienda: historia y arte

El Ministerio de Hacienda es una de las carteras más relvantes de cualquier gobierno, ya que es la encargada de las finanzas del país. Por lo mismo, su historia se encuentra plasmada en distintos libros, mostrándonos su cambio a lo largo del tiempo.

Como elemento distintivo de su poder, está su edificio, ubicado en Teatinos 120, que despliega elementos artísticos en su arquitectura, con detalles bastante particulares para nuestra época.

A la izquierda, el edificio del Ministerio de Hacienda junto al Hotel Carrera en una foto de 1940.

Historia

El edificio fue construido en 1929, bajo la administración de Carlos Ibáñez del Campo y fue el primero del sector que más tarde se conocería con el nombre de Barrio Cívico de Santiago.

Su creación permitió reglamentar la altura de los edificios que iban a rodear las plazas proyectadas en torno al Palacio de La Moneda, buscando equilibrar los nuevos espacios con la cota y el estilo del palacio presidencial.

Los trabajadores que participaron en la construcción del edificio en la década de 1920.

Art Decó

Este edificio cuenta con esculturas que pueden vincularse al vincularse al “Art Decó”, ya que muestra elementos decorativos formalistas e historicistas de los primeros pisos, además de ciertos detalles ornamentales.

Puerta con diseño de la época.
Puerta de ingreso en Teatinos 120, con diseño de la época.

Ademas muestra colecciones de figuras y elementos simbólicos, como lo es la figura femenina ubicada en la esquina de Teatinos con calle Moneda, que sujeta en su mano una vasija o jarrón. Esto puede ser interpretado como “fuente o cuerno de la abundancia”, emblema de prosperidad y fortuna que proviene de la mitología griega.

"Prosperidad".
La estatua de la “Prosperidad”.

Este ministerio, ubicado a un costado de la casa de gobierno, es considerado como el primer gran edificio, símbolo de las construcciones públicas de la época, junto con el Palacio de la Moneda y la Biblioteca Nacional, entre otros.

Un paraíso de libros en pleno Paseo Bulnes

Entre las variedades que ofrece el comercio del Paseo Bulnes hay un bello lugar para los amantes de la lectura: la Librería del fondo Gonzalo Rojas, que está en la esquina de la calle Tarapacá.

Esta librería fue bautizada en honor al poeta chileno que perteneció a la generación del 1938 el cual aportó con varios premios a la literatura de nuestro país.

Fachada de la Librería del Fondo Gonzalo Rojas, ubicada en el Paseo Bulnes con calle Tarapacá

Un lugar agradable y lleno de colores 

Quizás muchos relacionan la palabra libro con lo aburrido y lo monótono pero este lugar invita a leer. Puede ser por la forma en que están ordenados, las mezclas de colores en sus estantes y vitrinas o lo luminosos del espacio, lo que hace de esta librería un espacio diferente.

Estantes con libros en los cuales a simple vista se puede ver la estética que los caracteriza

Una sección especial 

Dentro de esta librería existe una gran variedad de títulos disponibles para las personas y a precios razonables, entre los más destacados están diferentes libros de política, literatura clásica, libros infantiles y mucha variedad en literatura chilena (en especial, poesía).Sin embargo, creo que lo más destacable, es la oferta de libros ligados a la diversidad sexual de autores chilenos, tales como Gay Gigante y Joven Alocada, entre otros.

Cómo llegar 

Para visitar este espacio, acá van los datos para llegar y su ubicación. ¡Todos invitados a conocer este interesante lugar!

Violeta es arte y cultura para todos

El museo dedicado a la artista folclórica chilena Violeta Parra,, inaugurado el 4 de Octubre de 2014, concreta un homenaje que reúne su obra y protege el legado cultural e histórico de nuestro país.

Con apenas tres años de existencia, la invitación a sus talleres e instalaciones es parte del ambiente propio del museo.

Mosaico que acompaña la entrada al museo.

La decoración interna y externa del lugar está inspirada totalmente en los gustos y creaciones de la artista, capturando la atención del público e invitando a conocer los trabajos e historias que guarda el museo.

Lienzo que adorna los interiores del museo con pinturas propias de la artista.

Su trabajo

El museo ofrece una galería con trabajos de diferentes áreas como pinturas, tejidos, poemas y canciones que se presentan gratuitamente al público, además de documentales que reúnen conversaciones sobre historias detrás de sus obras, su pasado en Chile, condición política, etc.

Cada cuadro del museo confirma la personalidad de Violeta Parra.

Talleres

No solamente el arte de Violeta Parra está presente en este museo, puesto que también recibe a quienes quieran participar de los talleres que se realizan durante el año.

Los talleres del museo aportan e imprimen el legado de Violeta Parra entre quienes asisten semanalmente.

La Fundación Violeta Parra, propietaria del museo trabaja para atraer y sentar el legado de lo que representa cada trabajo de la artista chilena, los orígenes de su arte fundado en el corazón del campo y sus tradiciones. La importancia de que se conserve esta herencia está explícita por todos los rincones del lugar que invitan a compartir el folclore típico chileno.

Ubicado en av Vicuña Mackenna 37 a pocas cuadras del metro Baquedano, el museo está abierto de martes a domingo con horarios hasta las 18:00 horas. 

¿Quién va al gimnasio de madrugada?

Siempre me pregunté como sería la vida nocturna de un gimnasio de los que atienden 24 horas. ¿Será aburrida? ¿Irá realmente gente a altas horas de la madrugada? ¿Será seguro para el profesor o nochero que trabaja en el gimnasio a esas horas de la noche?

Para despejar dudas, fui a visitar uno de los gimnasios de la cadena Pacific Gym, ubicado en Portugal (Santiago Centro) para conversar con la persona que se queda todas las noches en el gimnasio.

La soledad de la madrugada en el gimnasio.

Turno a solas

Me encontré con Esteban Salas, un joven muy simpático, que contó su historia nocturna como nochero del gimnasio y que se resumen en una frase: bastante aburrida, un gimnasio desierto y frío. 

Su turno madrugador se inicia a la medianoche. La gente que llega es poca, dos o tres y siempre los mismos. Llegan tipo 1 de la mañana y se van a las 3 de la mañana. “Una vez que sale la última persona todas las noches me dedico a limpiar las maquinas y cierro las puertas a las 3 de la mañana para estar más seguro”, explica.

La mdrugada es la hora de la limpieza en el gimnasio.

Como podemos ver en la imágenes, el gimnasio esta totalmente vacío. Esteban cuenta “una que otra vez ha llegado gente a las 4 de la mañana cosa que es muy curiosa”. Recuerda que “un día en la semana llegó una pareja muy elegantemente vestida, cosa muy extraña a esas horas de la noche. Aunque me pareció raro, finalmente los dejé entrar y ocuparon el gimnasio porque eran clientes. Son cosas que pueden pasar en esta pega”.

 

En su caso, el turno le acomoda, porque estudia de día y gracias al poco movimiento del gimnasio de noche, le queda mucho tiempo para estudiar.

 

Estación Mapocho: un espacio de cultura

Caminando por los barrios del Mercado y la Vega Central, llegué a un lugar donde muchas veces he ido a ver distintos tipos de eventos y exposiciones. El Centro Cultural Estación Mapocho, un recinto que recibe grandes eventos de distintas dimensiones y culturas.

Frontis del Centro Cultural Estación Mapocho.

Ferias

Hace casi tres años llegué al Centro Cultural de Estación Mapocho porque vi en las redes sociales la exposición de la feria Sia, donde iban a estar en el lugar todos los institutos profesionales, centros de formación técnica y universidades, ofreciendo sus servicios ofreciendo las carreras a estudiantes que postularan a la educación superior.

Entrada Centro Cultural Estación Mapocho

Cuando entré al recinto me encontré con muchos pabellones. La exposición era todo un éxito, ya que costaba caminar por la feria puesto que había muchísimas personas interesadas en encontrar el lugar preciso para estudiar lo que siempre pensaron.

Un poco de historia

El recinto es un lugar muy grande, con una cúpula en el medio. Caben más de mil personas y cuenta con espacios divididos para cada sector, incluyendo baño, cafeterías, sala de estar y más.

Para contextualizar un poco, puedo contar que este recinto fue transformado en centro cultural en el año 1991, bajo el gobierno del ex presidente Patricio Alwyn, cuando el país inició el concepto de una nueva cultura y reinversión por el proceso que Chile vivió bajo la dictadura.

Todo esto permitió que en el año 2009 el Centro Cultural ganara el Premio Internacional Reina Sofía, de preservación y conservación del patrimonio y difusión de la cultura. Esto fue considerado internacionalmente, puesto que en el país es conocido este centro por los constantes eventos masivos que exponen al público, conservando la cultura del país y la idea que autoridades tienen para reunir jóvenes en estas instancias de cultura.

El Centro Cultural ha albergado diversos tipos de eventos masivos, tales como ferias de cultura y artesanía, la gran feria FILSA (Feria del libro de Santiago), la feria Sia, eventos tales como Dinosaurios Animatronic, Los Transformes, entre muchos más, que cada mes se exhiben para la libre asistencia de público.

Cúpula del recinto

Para llegar a la Estación Mapocho, se aconseja llegar en Metro hasta la Estación Puente Cal y Canto (Línea 2).

Calle Bandera: bueno, bonito y barato

Desde hace más de 20 años la calle Bandera ha ido ganando fama por sus locales comerciales dedicados a la venta de ropa usada. Ubicada en pleno centro de Santiago, es posible encontrar una amplia variedad de tiendas que venden marcas exclusivas de segunda mano a un precio muy conveniente.

De hecho, muchas personas viajan de diferentes partes de Santiago para “vitrinear” en aquella calle hasta encontrar lo que necesitan o, simplemente, como pasatiempo.

 

Se puede encontrar vestuario de todas las tallas, estilo y marcas; también para ocasiones especiales como vestidos de novia, trajes de fiestas, ropa deportiva, lo que se busca en vestuario con las tres B (Bueno, Bonito y Barato) está en las tiendas de Bandera.

 

Buenos precios

Lo que distingue este lugar a los tradicionales centros comerciales, es que los precios están al alcance del bolsillo. Es muy común encontrar ofertas y liquidaciones en diferentes tiendas.

Ofertas de ropa desde mil pesos: hay que saber buscar.
La moda de antes, la actual y seguramente, la que viene, está en esos colgadores.

Recorrido

El recorrido comercial comienza desde Bandera con Catedral hasta Bandera con Mapocho. Para llegar al lugar lo más conveniente es utilizar el Metro de Santiago hasta Plaza de Armas (Línea 5): la calle Bandera se encuentra a 2 minutos (a pie) de la estación.

Las tiendas están decoradas y ambientadas al estilo que presentan. En ellas puedes encontrar las prendas que normalmente cuestan $10.000 a $2.000 (aprox.) lo que es mucho más conveniente.

Los locales más emlemáticos son Nostalgic y Orange Blue.